top of page
Buscar

Hablemos de los horarios y su importancia.

Rincón Psicopedagógico.

MSc. Laura Virginia Vindas González

Hablemos de los horarios y su importancia.

Los seres humanos nos caracterizamos por aprender diferentes hábitos y conocimientos, por medio de la experimentación, la constancia y la repetición de acciones. Este aprendizaje inicia desde el momento del nacimiento y nos acompaña a lo largo de nuestra vida.

Sí desde una edad temprana establecemos horarios con los niños, para ellos será más fácil adoptar estas rutinas en su vida, generando en ellos sentimientos tan importantes como lo son la autonomía, la seguridad y la autoestima.

Además, establecer rutinas tiene un impacto positivo en el rendimiento escolar de los menores, ya que les brinda la oportunidad de fortalecer sus hábitos de estudio, aprender a administrar su tiempo y equilibrar sus responsabilidades, evitando que se deje la realización de los trabajos para el último momento.

Para poder crear una rutina o un horario, tenemos que tener en cuenta varios aspectos, como lo son los siguientes:

1.       Constancia: Establecer una rutina es un trabajo constante por parte de los padres y los niños. Ambos deben sentarse, dialogar acerca de las diferentes actividades que se planificaran para cada día y ser conscientes de que las rutinas se van estableciendo de manera paulatina, ya que es una estructura que debe cimentarse con bases sólidas y duraderas.

2.       Tareas: Dentro de la rutina debe haber un espacio diario para la realización de tareas, tanto escolares, como en el hogar. Por ejemplo, se puede contemplar un periodo de tiempo para ordenar su cama diariamente, con lo cual se genera un hábito importante de orden; así mismo, se debe destinar un periodo que dedicará a realizar las tareas escolares, con el fin de fortalecer su sentido de responsabilidad escolar.

3.       Diversión: Es importante establecer un tiempo para que el menor realice actividades de su agrado, por ejemplo, ver televisión, jugar en el patio, jugar con la bicicleta. Recordemos que la diversión es parte fundamental de la infancia, ya que permite la adquisición de habilidades importantes para su desarrollo emocional.

4.       Alimentación: Siempre debemos contemplar los horarios de alimentación. Es importante señalar que varios estudios respaldan la teoría de que los niños y adolescentes que desayunan adecuadamente tienen un mayor rendimiento tanto físico como intelectual, por esto es de vital importancia que este hábito se vuelva una costumbre.

5.       Tiempo en familia: En nuestro horario debe haber un tiempo para fortalecer el vínculo afectivo, puede ser un periodo de lectura, realización de alguna manualidad, compartir algún juego, en fin, un tiempo en el cual la familia se divierta, converse y exprese sus emociones.

Recordemos que los hábitos que aprendemos de niños, nos acompañan a lo largo de nuestra vida y nos ayudan a estructurar nuestro futuro.

Aprendes algo todos los días si prestas atención.

Ray LeBlond.


 
 
 

Comentarios


bottom of page